Causas de los zapatos apestosos
Los zapatos apestosos generalmente se deben a la combinación de sudor y bacterias que anidan en los zapatos. Cuando los zapatos están húmedos por el sudor y no pueden secarse adecuadamente, crean un ambiente ideal para bacterias y hongos. Esto conduce a olores desagradables que son difíciles de eliminar.
Elección de materiales y olor

Además, la elección de los materiales también puede contribuir al problema. Los zapatos de materiales sintéticos a menudo tienen menos propiedades transpirables que los zapatos de cuero, lo que aumenta la probabilidad de acumulación de sudor y, por lo tanto, de olor apestoso. Este es especialmente el caso de los zapatos deportivos, que se utilizan intensivamente y, por lo tanto, tienen más probabilidades de humedecerse.
Consejos para solucionar los zapatos apestosos
- Ventila tus zapatos regularmente: Deja que tus zapatos se ventilen al sol después de usarlos. Esto ayuda a matar las bacterias y los hongos, lo que reduce el olor.
- Limpia tus zapatos a fondo: Dependiendo del material, los zapatos sintéticos a menudo se pueden lavar en la lavadora. Los zapatos de cuero o gamuza deben limpiarse a mano.
- Usa absorbentes de humedad: Coloca absorbentes como bicarbonato de sodio, almohadillas de café o bolsitas de té en tus zapatos. Estos absorben la humedad y neutralizan los olores.
- Desodorante para zapatos: Aplica un desodorante especialmente desarrollado para zapatos para combatir los olores. Estos productos ayudan a mantener tus zapatos frescos.
- Pedifris® Classic: Espolvorea un poco de Pedifris® Classic en tus zapatos y déjalo actuar durante la noche. Este polvo mata las bacterias y neutraliza los olores, para que tus zapatos vuelvan a estar frescos.
- Reemplaza tus plantillas regularmente: Esto ayuda a reducir las bacterias y los olores no deseados. Reemplázalas dos o tres veces al mes para mantenerte más fresco.
- Elige zapatos bien ventilados: Los zapatos que pueden respirar bien son cruciales para reducir el sudor. Los zapatos de cuero suelen ser una buena opción.
Prevenir los zapatos apestosos
¡Más vale prevenir que curar! Asegúrate de usar siempre calcetines limpios y deja que tus zapatos se ventilen bien. Esto ayuda a evitar que las bacterias se acumulen y causen olores desagradables.
Alternar zapatos
Además, es una buena idea alternar diferentes pares de zapatos. Al darles a tus zapatos la oportunidad de secarse bien, reduces la probabilidad de que huelan mal. Si tus zapatos se guardan húmedos y calientes después de cada uso, aumentas significativamente la probabilidad de un olor desagradable.
fuente: Peek & kloppenburg