¿Qué es una verruga plantar?
Una verruga plantar es un crecimiento duro, áspero, redondo y del color de la piel que se forma en la piel de tu pie. En el mundo médico, también las llamamos ‘verruca plantaris’ o ‘verruca vulgaris’. Las verrugas plantares son causadas por el virus del papiloma humano (VPH), un virus muy contagioso que se transmite fácilmente en ambientes húmedos y cálidos como piscinas públicas y gimnasios.
¿Cuáles son los síntomas de una verruga plantar?
Es posible que ni siquiera notes que tienes una verruga plantar hasta que empieces a sentir alguna molestia o dolor, especialmente al caminar o estar de pie.

Esto se debe a que las verrugas plantares a menudo se forman en los puntos de presión del pie. A veces, una verruga plantar tiene puntos negros en el centro. Estos no son peligrosos, pero indican pequeños vasos sanguíneos agrupados.
¿Cuál es la causa de las verrugas plantares?
Como se mencionó anteriormente, las verrugas son causadas por el VPH. Este virus puede ingresar al cuerpo a través de pequeños cortes o rasguños en tu piel. No todas las personas que entran en contacto con el VPH desarrollarán una verruga plantar. El sistema inmunológico juega un papel importante aquí. El virus también se puede transmitir por contacto indirecto, como el uso de la misma toalla o zapatos de alguien que está infectado.
Verruga plantar, ¿qué hacer?
Si tienes una verruga plantar, hay varias opciones de tratamiento que puedes considerar. Una opción es probar un removedor de verrugas de venta libre. Estos a menudo contienen una sustancia llamada ácido salicílico que ayuda a eliminar gradualmente la verruga. Si esto no funciona, puedes acudir a un médico de cabecera o dermatólogo para tratamientos profesionales, como congelación (crioterapia), electrocirugía o terapia con láser.
¿Cómo puedes prevenir las verrugas plantares?
Prevenir es siempre mejor que curar, por supuesto. Tomar precauciones simples puede ayudarte a evitar las verrugas plantares. Por ejemplo, usa sandalias impermeables en espacios públicos húmedos, no compartas toallas o zapatos y mantén tus pies limpios y secos. Fortalecer tu sistema inmunológico comiendo sano, haciendo ejercicio regularmente y durmiendo lo suficiente también puede ayudar a mantener el virus a raya.